Milei y Caputo esconden la verdadera inflación para no aumentar los sueldos
Febrero 03, 2026
Martes, 3 de febrero de 2026.- Marco Lavagna se fue por diferencias con el ministro de Economía. Los aumentos que el Gobierno escondió abajo de la alfombra para evitar actualizar sueldos, jubilaciones y presupuestos.
El Gobierno dio marcha atrás con la actualización del cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que derivó en la renuncia de Marco Lavagna como director del INDEC. ¿Qué esconden Javier Milei y Luis Caputo detrás de esta decisión?
El INDEC tiene lista la actualización del nuevo índice al menos desde mediados de 2024, pero el Gobierno retrasa su implementación para esconder esa inflación debajo de la alfombra con el argumento de que “primero tiene que terminar el proceso de desinflación”.
Marco Lavagna ya venía teniendo desacuerdos con Luis Caputo y Javier Milei, pero la gota que terminó de rebalsar el vaso fue que le ordenaran dar marcha atrás con el nuevo IPC, cuando el INDEC ya lo había anunciado como un hecho a partir de enero de 2026.
¿Qué cambiaba con el nuevo IPC?
Hasta el momento los datos de la inflación se calculan tomando como referencia la Encuesta Nacional de Hogares (ENGHo) 2004/05, en lugar de la 2017/18.
La que es más reciente muestra una tendencia que se da en Argentina y el mundo en las últimas décadas: aumenta el peso de servicios en los gastos de los hogares, con la aparición y masividad de internet, telefonía móvil y streaming, por ejemplo, y cae el consumo de bienes.
Desde mediados de 2024 a mediados de 2025, antes de los sacudones cambiarios, los alimentos aumentaron muy por debajo del promedio general de la inflación. La estabilidad cambiaria, la apertura comercial y la baja del consumo explican ese fenómeno.
En promedio la comida subió un 158%, cuando en ese mismo período el IPC general fue de 260%. Por su parte, un informe de la UBA y el Conicet advierte que en el AMBA la canasta de servicios y transporte tuvo incrementos de 561% entre comienzos de enero de 2023 y diciembre de 2025.
A pesar de saber que su política económica profundizaría la tendencia mundial de mayor gasto en servicios que en bienes, el Gobierno decidió mantener el cálculo viejo para mostrar una caída más abrupta y rápida de la inflación.
La inflación que el Gobierno “se ahorró” y el efecto en salarios
Un informe de Equilibra advierte que de haberse usado los ponderadores actualizados desde diciembre de 2023, la inflación acumulada hubiera sido 11 puntos más alta. Desde el Observatorio de la Deuda Social de la UCA sostienen que la diferencia es de 15 puntos.
Esos puntos de inflación que el Gobierno “se ahorró” no solo le sirvieron para mostrar una desinflación más rápida, sino que evitaron que salarios, jubilaciones, prestaciones sociales y otros gastos se actualizaran a mayor ritmo y comprometieran el superávit.