Chepes: 14 años de prisión por abuso sexual a su propia hija
Abril 01, 2026
Miércoles, 1 de abril de 2026.- El condenado perderá derechos civiles específicos mientras dure la condena de prisión efectiva dictada.
En un fallo que refuerza la protección de las infancias en la provincia, la Cámara Criminal y Correccional de la Quinta Circunscripción Judicial condenó a un hombre a la pena de 14 años de prisión de cumplimiento efectivo, tras hallarlo culpable de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo.
El caso se remonta al año 2018, cuando la víctima tenía apenas 8 años. Según se desprendió del proceso judicial, el agresor aprovechó el vínculo familiar y la convivencia para cometer los abusos.
El silencio de la menor se prolongó durante años, una conducta recurrente en casos de abuso intrafamiliar debido a la manipulación y el miedo. Sin embargo, al alcanzar la adolescencia y gracias a un abordaje interdisciplinario, la joven pudo relatar lo sucedido, lo que dio inicio a la investigación penal.
Un fallo con perspectiva de género
El tribunal no solo se limitó a la pena de prisión, sino que integró medidas reparatorias y preventivas:
El condenado perderá derechos civiles específicos mientras dure la condena.
Se ordenó que el Estado garantice tratamiento psicológico gratuito para la víctima, priorizando su salud mental y recuperación.
La sentencia fue dictada bajo la normativa de violencia contra la mujer, destacando la asimetría de poder y la vulnerabilidad de la niña frente a su progenitor.
Según se expuso en la causa, fue recién durante la adolescencia que comenzaron a manifestarse cambios conductuales en la víctima, incluyendo aislamiento y pensamientos auto lesivos. A partir de la intervención de profesionales de la salud, la joven pudo exteriorizar los hechos vividos, lo que permitió el avance de la investigación judicial.
Compromiso judicial
Desde la Cámara destacaron que esta resolución reafirma el compromiso de la Justicia riojana en la lucha contra los delitos contra la integridad sexual. El fallo subraya la importancia de escuchar las voces de los niños, niñas y adolescentes (NNyA), validando sus testimonios incluso cuando estos se producen años después de los hechos.