En CancillerÃa, creen que el giro malvinero de Milei es una simulación electoral
Septiembre 07, 2026
Lunes, 7 de septiembre de 2026.- En los pasillos de la Cancillería argentina predomina el escepticismo y se considera que el reciente "giro malvinero" del presidente Javier Milei es una simulación con fines electorales. Diplomáticos de carrera y analistas señalan una profunda contradicción entre el encendido discurso soberanista emitido por cadena nacional y las políticas que el Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo de Pablo Quirno, aplica en el día a día.
Los motivos de la desconfianza en el Palacio San Martín
Vigencia de la "Doctrina Plaza": En Cancillería afirman que la línea interna sigue respondiendo a la estrategia de la embajadora en Londres, Mariana Plaza. Este dogma prioriza fomentar negocios e inversiones con el Reino Unido en las islas, postergando el reclamo histórico de soberanía.
El pacto Mondino-Lammy: Funcionarios técnicos recuerdan que las directrices oficiales continúan basadas en los acuerdos comerciales vigentes que permitieron vuelos a Malvinas desde San Pablo (sin escalas en territorio continental argentino) y levantaron controles de pesca, facilitando la explotación petrolera británica en el proyecto Sea Lion.
Sin protestas reales: La Secretaría de Malvinas, liderada por Paola Di Chiaro, mantiene una agenda de total sintonía con el Foreign Office británico. Incluso coordina actividades conjuntas de defensa e hidrocarburos (como el programa Future Leaders) que concluyen en la propia residencia del embajador del Reino Unido, lejos de la retórica confrontativa del presidente.
Intereses económicos cruzados: Mientras Milei endurece su discurso contra las petroleras que operan en las islas, el principal inversor en la explotación de crudo en Malvinas es de origen israelí. En lugar de emitir advertencias diplomáticas, el gobierno condecoró recientemente al embajador saliente de Israel, Eyal Sela, y avanza en la compra de fusiles militares a ese país.